Corte Suprema de Justicia, SL2991-2020, M.P. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Por: Paola Gutiérrez

La promotora del litigio llamó en juicio a COLPENSIONES para solicitar el reconocimiento de la pensión de invalidez, la cual fue negada por dicha entidad al considerar que no cumplía los requisitos legales, luego de haber cumplido la edad de pensión de vejez y que se había iniciado con las cotizaciones de manera posterior al cumplimiento de dicha edad.  En primera instancia, el juzgado que conoció del trámite: (i) concedió el derecho al reconocimiento de la pensión de invalidez y condenó a la entidad demandada a reconocer a favor de la accionante la pensión mensual vitalicia de invalidez, (ii) al pago del retroactivo pensional y (iii) reconocer y pagar los intereses de mora de que trata el artículo 141 de la Ley 100 de 1993.  Apelado el fallo, el juez de segunda instancia revocó la decisión de la primera instancia y, en su lugar, absolvió a la convocada al proceso de todas las pretensiones que formuló la demandante.

El juzgado de segunda instancia llega a esta decisión al revisar que su patología, se generó cuando la demandante tenía cumplido 64 AÑOS, y concluir que dicho estado fue producto de padecimientos propios de la vejez. Sin embargo, la demandante se afilió al Sistema de Seguridad Social en Pensiones cuando contaba con 57 años cumplidos, y ya padecía la enfermedad sobre la cual se realizó la calificación de la pérdida de la capacidad laboral que arrojó el 63%.  El Tribunal concluyó que, a pesar de tener los requisitos para una pensión de invalidez, no es posible reconocer la prestación dado que la asegurabilidad se extingue desde cuando se cumple la edad requerida para obtener la pensión de vejez.  En el caso que ocupa, la accionante tenía más bien derecho a la indemnización sustitutiva de la pensión de invalidez por riesgo común según el inciso 2 del artículo 9 del Acuerdo 049 de 1990 aplicable por el artículo 31 de la Ley 100 de 1993.

En sede de casación, la Corte casó el fallo de segunda instancia con base en la resolución de los siguientes interrogantes: (i) ¿Es válida la afiliación al sistema de seguridad social integral de una persona que cuenta con la edad para acceder a la pensión de vejez? y (ii) ¿La vejez es per se invalidez?

i. Para el primer interrogante la Corte abordó el tema de la siguiente forma: No existe ninguna disposición que excluya la posibilidad de acceder al Sistema de Pensiones a aquellas personas que lleguen a la edad mínima exigida para acceder a la pensión de vejez.  Por tanto, la afiliación de la accionante en el Régimen de Prima Media fue válida.

Respecto a la indemnización sustitutiva, resalta que la derogatoria del inciso 2.º del artículo 9° del Acuerdo 49 de 1990, fue advertida por la Corte en la Sentencia SL 12 sep. 1997. Rad. 9860, y entonces es equivocado afirmar que una persona que reúne los requisitos para ser acreedora a la pensión de invalidez pierda tal derecho por la circunstancia de tener 55 o 60 años, según sea el caso, sin haber cumplido las exigencias para obtener la pensión de vejez.

ii. Para el segundo interrogante, la Corte concluye que “en el sistema pensional, vejez e invalidez tienen claras diferencias: la edad en cuanto a la primera, y una causa patológica respecto a la segunda”.

La pérdida de capacidad laboral, la establecen los organismos competentes, de manera que no puede el juez incluir causas distintas basadas en prejuicios sociales con referencia a la edad de la persona. La condición de la invalidez bien puede presentarse en cualquier edad, incluso desde el nacimiento.