Corte Suprema de Justicia, SL2615-2020, MP. Luis Benedicto Herrera Díaz.

Por: Oscar Gabriel Mondragón

Analiza la Corte Suprema de Justicia, sala de Casación Laboral, el recurso de anulación interpuesto contra el laudo arbitral que resolvió el conflicto colectivo de trabajo entre una organización sindical y una empresa de aviación comercial, mediante el análisis de los siguientes dos puntos:

a. El primero relacionado con el hecho que el Tribunal de Arbitramento excedió su competencia al conceder peticiones frente a las cuales no estaba facultado para pronunciarse.

Frente a esto, si bien para la Corte a través del arbitramento no se pretende la determinación de temáticas reglamentados en la ley laboral o en la Constitución Política, ni la creación de una coadministración, el entendimiento de las normas es siempre cambiante y el derecho debe ajustarse a los tiempos y al entorno dinámico del mundo del trabajo.

En este sentido la inclusión de algunas cláusulas en el Laudo Arbitral, tienen el carácter de convención colectiva en cuanto a la protección de las condiciones de trabajo, pues configuran un escudo protector alrededor de los trabajadores frente a eventuales modificaciones normativas externas, sin que se afecten o menoscaben derechos de las partes reconocidos por la Constitución Nacional, las leyes o por las normas convencionales vigentes, y por el contrario contribuyen, eficazmente, a materializar la especial protección invocada en la norma a Superior al trabajo.

b. El segundo relacionado con el error de interpretación del Tribunal de Arbitramento al pretender señalar que las propuestas realizadas por la empresa a la organización sindical se trataban de supuestos preacuerdos.

Para la Corte, todas las actuaciones que se surten a lo largo de una negociación colectiva y, en especial, los ofrecimientos puestos sobre la mesa de negociación, se pueden considerar como actuaciones revestidas de seriedad y buena fe, pues potencialmente pueden conducir a resolver el conflicto existente, independientemente de que se formalicen o no.

En este sentido, si bien los árbitros de acuerdo con el artículo 458 del Código Sustantivo del Trabajo deben decidir sobre los puntos respecto de los cuales no se haya producido acuerdo entre las partes, ello no implica que para su decisión no puedan tomar en cuenta los ofrecimientos y propuestas formuladas entre las partes, pues claramente ellas ilustran la intencionalidad y la vocación de una posible solución.